Los Graco pertenecían a una familia destacada en la Antigua Roma, desde finales del siglo III adC. Los miembros más importantes de esta familia fueron:
En estos años de reformas de leyes por parte de los hermanos Graco y de revueltas alentadas por sus enemigos políticos quedó de manifiesto algo que no cambiaría ya en la historia de Roma: la mos maiorum (costumbres de los antepasados) se vio resquebrajada y la política de Roma nunca volvería a ser igual.